Como lo de las 17 reglas gramaticales del esperanto (sí, sólo 17… es la lengua más fácil del mundo) está algo trillado, y es muy sencillo consultarlas por ahí (por ejemplo en la bitácora de la asociación chilena de esperanto, que las explica de maravilla), voy a darle un enfoque más didáctico y tradicional a estas entradas sobre la gramática del esperanto. Así, empezaré a hablar del sustantivo, del verbo, de las preposiciones… Pero antes, unos puntos básicos bastante útiles.
TERMINACIONES DE LAS PALABRAS
No estoy hablando de los sufijos de la lengua, que tienen tanta importancia que merecerán una serie de entradas aparte, sino de la última letra de cada palabra. El esperanto es una lengua basada en raíces. Dada una raíz, a base de prefijos y sufijos se obtienen decenas de vocablos relacionados. La última letra de cada palabra es importante, porque da una idea de la función gramatical de la misma. Por ejemplo, toda palabra acabada en “o” es un sustantivo. También lo será cualquiera acabada en “oj” (-j es el plural) o en “on” u “ojn” (acusativo y acusativo plural… habrá otra entrada dedicada al acusativo, el único caso que existe en esperanto). Las letras finales más importantes son:
- -o: toda raíz a la que se añada ”o” es un sustantivo. Por ejemplo, viro (varón).
- -a: toda raíz a la que se agregue “a” es un adjetivo. Por ejemplo, vira (masculino).
- -e: cuando a una raíz se le añada “e” estaremos ante un adverbio. Por ejemplo vire (difícil de traducir… “a la manera de un varón” o “masculinamente”).
- -i: esta letra indica un verbo en infinitivo. Por ejemplo, kanti (cantar) – Podría haber puesto viri, pero es difícil traducirlo. Literalmente, viri es “masculinear”, que es correcto en esperanto, pero no sé de qué valdría en castellano… Sí, a veces, el esperanto da lugar a más vocabulario del que existe en tu propia lengua
-. - -j: indica, simplemente, el plural de una palabra.
- -n: el acusativo (en próximas entradas hablaré de esto).
IMPORTANCIA DE LAS TERMINACIONES
Un rasgo muy importante del esperanto es que, dada una raíz, puedo hacer lo que quiera con ella. Es especialmente importante que si aprendemos un verbo, pongamos vivi (vivir), automáticamente hemos aprendido vivo (vida), viva (vivo o viva) y vive (de traducción compleja… vivamente, como si viviera). Asimismo, si aprendemos muziko (música), ya sabremos muzika (musical), muzike (musicalmente) y muziki (buf… rara palabreja; literalmente musiquear, o hacer música – ojo, no tocar un instrumento, que se dice ludi, o cantar, que es kanti, sino hacer música -). Si a esto le sumamos los prefijos y los sufijos, aprender una raíz en esperanto equivale a aprender unas diez palabras en otro idioma.
Bonito, fácil, flexible… Y esto no ha hecho más que empezar… Ya veréis, cuando lleguemos a los prefijos y sufijos, la de palabras que te puedes inventar con una simple raíz.
