“-Buena doncella, ¿qué es lo que queréis?
- Daros de vestir – dijo ella.
- Eso al corazón había de ser – dijo él -, que de placer y alegría muy despojado y desnudo está.
- ¿En qué manera? -dijo ella.
- En que viniendo yo a esta tierra – dijo el Rey – con entera libertad, solamente temiendo las aventuras que las armas ocurrir me podían, no sé en que forma, entrando en esta casa destos vuestros señores, soy llagado de herida mortal, y si vos, buena doncella, alguna melecina para ella me procurásedes, de mi seríades muy bien gualardonada.”
(Amadís de Gaula, Garci Rodríguez de Montalvo).
Y es que muchos hombres preferimos la lucha, el peligro de las armas, del riesgo y las aventuras, antes que caer prisioneros de los ojos de una mujer. Más duele el amor que el tajo de una espada.
El Rey que habla es Perión, enamorado hasta las cejas de Helisena, la hija de otro rey en cuya casa se hospeda, y que acaban cediendo a una pasión prohibida, de la cual nacerá Amadís de Gaula. La doncella es una criada de Helisena, la única, aparte de ella misma, que conoce los sentimientos de su señora.
Hay cosas que no cambian nunca.
Etiquetas: Amadís de Gaula, amor, Literatura, romanticismo
10 - Febrero - 2009 a las 12:47 am |
chido el fragmento literario de amor
mi prima haley tambien dice ke esta chido
les dejamos este chido comentario…………………..